los carteles son fábricas de sueños,
diseños capaces de hacer intemporales los mensajes efímeros,
convertir en universal aquello que originalmente es local y combinar armónicamente
los mundos más antagónicos. Son diseños que conforman
el museo de la calle, gritos que sorprenden o susurros que infoman en
un trozo de magia inolvidabe colgada en la pared.
Este cartel se desarrolló para la Exposición
América en la Mira III, que tocaba los temas de mayor trascendencia
para latinoamérica; en él se muestra, en la parte
tipográfica, diversos términos económico financieros,
pero en la parte icónica, las imágenes de pobreza
extrema en la que viven muchas regiones de nuestro continente.