los carteles son fábricas de sueños,
diseños capaces de hacer intemporales los mensajes efímeros,
convertir en universal aquello que originalmente es local y combinar armónicamente
los mundos más antagónicos. Son diseños que conforman
el museo de la calle, gritos que sorprenden o susurros que infoman en
un trozo de magia inolvidabe colgada en la pared.
Este Cartel de Fausto se realizó en homenaje
a la obra literaria de Goethe, donde un anciano frustrado por no
haber podido adquirir todo el conocimiento del mundo, vende su alma
al diablo por el amor de una mujer joven. El cartel nos valió
una Mención Honorífica QUORUM (Premio Nacional de
Diseño)